Anónima en el Metro
La vi entrar.
Enseguida aparte la mirada por miedo a encontrar la suya.
Mis ojos se dirigieron al suelo esquivos
y al cabo de una eternidad, al levantarlos, encontré esa mirada clavada en la mía
Hola encanto, mi cielo
no volveré verte, verdad?

0 Comments:
Post a Comment
Subscribe to Post Comments [Atom]
<< Home